Cuando el verano y las vacaciones llegan a su fin, es importante tener en cuenta que hay que tener especial cuidado con nuestra piel y nuestro cabello, porque durante la época estival sufre más por su exposición al sol, al cloro y al salitre, y es necesario prestarles atención.

El cabello puede aparecer más debilitado y reseco, mientras que en la piel pueden aparecer manchas y necesitar un punto de hidratación extra.

¿Quieres saber como reparar los daños?

En primer lugar, es muy importante cuidar la alimentación. Apuesta por consumir vitamina C que está presente por ejemplo en el kiwi, la naranja, o el tomate, y por los derivados de omega 3, presente en el aceite de oliva o en los frutos secos. No te olvides de beber mucha agua y realizar una dieta rica en frutas y verduras frescas.

Después del verano, tu piel necesitará hidratación, porque el sol la reseca. Para ello nada mejor que recurrir a una buena crema que esté adaptada a tu tipo de piel para recobrar la luminosidad y darle vitalidad a tu piel. La piel de la cara y el escote son las más expuestas al sol y las que sufren más sus daños, es por eso que para eliminar asperezas e impurezas te recomendamos una exfoliación suave  y limpiar tu rostro con un gel no comedogénico. Por supuesto, no te olvides de ser constante en tu rutina diaria de hidratación y nutrición con una buena crema. Tu rostro lucirá mucho más firme y uniforme.

En el caso del resto de la piel de tu cuerpo, puedes también comenzar por una exfoliación que eliminará las células muertas y favorecerá la rehidratación. El siguiente paso es la hidratación mediante una hidratante intensiva o algún aceite seco como el de almendras, aceite de aguacate, manteca de karité o cremas especiales para el cuerpo. Si has sufrido alguna quemadura solar, presta atención a esas zonas y sigue echándote after sun durante algunas semanas más.

Las manos y los pies también necesitarán un cuidado especial. Las sandalias, caminar descalzos, los zapatos planos… pueden haber ocasionado durezas en tus pies. Recuerda emplear piedra pómez un par de veces por semana en esas durezas y apuesta por una hidratación en profundidad con cremas específicas. Evitarás que estas durezas se conviertan en dolorosos callos

También las uñas pueden resentirse, ya que si has abusado de la laca de uñas y el quitaesmalte, pueden estar más débiles. Límpialas en profundidad y dalas un respiro durante unos días hidratando tus cutículas con aceite especial. Verás como notas la diferencia.


Llega el turno del cabello. Nuestro pelo tras el verano, habrá sufrido las mismas consecuencias que el resto del cuerpo después de largas jornadas de playa y piscina. Es posible que lo tengas reseco, áspero y castigado por el sol.

Sin duda una opción para acabar con las puntas abiertas, es hacerse un corte en la peluquería, pero si no quieres renunciar ni a un centímetro de tu melena puedes optar por el uso de acondicionadores, mascarillas, sérums, aceites o champús específicos que devuelvan la vitalidad a tu cabello.

Si tienes dudas, puedes venir a visitarnos y te recomendaremos los mejores productos para recuperar la vitalidad de tu piel y de tu cabello.